Planificación

Colectivos: comedores escolares, residencias y otros

Un colectivo es un comedor escolar, una residencia u otro centro al que planificas los menús (un comedor de empresa, un centro de día…). Es un cliente más de tu cuenta —sale en el listado de clientes con un edificio y «Colectivo»—, pero no es una persona: no guarda datos personales, no firma consentimientos y su ficha no tiene anamnesis, mediciones ni documentos.

En la web: Menús para colectivos resume lo que ofrece, y las páginas de comedores escolares y residencias entran en cada tipo.

De un vistazo, lo que tiene cada menú de un colectivo:

  • Ciclos de 1 a 4 semanas con los días y las tomas del centro, rellenos con la biblioteca de menús, una plantilla, la IA o a mano, y un calendario con sus cierres.
  • Grupos de comensales: cada edad come la ración de su edad de cada alimento (tabla de la AESAN), o un porcentaje en los grupos de adultos; y el total a cocinar.
  • Menús especiales como variantes del menú base: sin alérgenos, vegetariano, vegano, sin cerdo, diabético, bajo en sal, bajo en histamina, y de textura blanda o triturada.
  • Cocina del menú y frecuencias frente a lo recomendado (el RD 315/2025 en un comedor escolar de España, la SENC en el resto), con cada preparación especial una vez a la semana como mucho.
  • Lo que se imprime o se comparte: el PDF del menú con los gramajes, la hoja del mes para las familias, la matriz de alérgenos, las fichas técnicas de cada plato, el informe RD 315/2025 (colegios de España) y el menú publicado en un enlace.

Dar de alta un colectivo

En Nuevo cliente, elige Colectivo arriba del formulario. Pide el nombre del centro, el tipo de colectivo —comedor escolar, residencia o colectivo general, para el que no es ni lo uno ni lo otro— y, si quieres, cuántos comen allí. Persona o colectivo no se cambia después; el tipo de colectivo sí, desde la ficha.

La ficha del colectivo tiene dos pestañas: Resumen, con sus datos, sus grupos de comensales, su calendario, su menú publicado y su portal, y Menús, con sus menús y sus variantes.

Sus menús

En la pestaña Menús, Nuevo menú crea el menú. El tipo del colectivo propone los días y las tomas (el tipo no se elige en cada menú: se cambia en los datos del colectivo, en Resumen):

Comedor escolarResidenciaColectivo general
TomasLa comidaDesayuno, comida, merienda y cenaLa comida
DíasDe lunes a viernesTodos los díasDe lunes a viernes
Energía de partida650 kcal por comida1.800 kcal al día700 kcal por comida
Ciclo4 semanas (de 1 a 4)4 semanas (de 1 a 4)4 semanas (de 1 a 4)

Antes de crearlo cambias los Días con servicio y las Tomas: quita el domingo si el centro no abre, añade el desayuno de un comedor o la recena de una residencia. La energía de partida se ajusta a las tomas sin pasar del día entero: un comedor con desayuno y comida empieza en 1.110 kcal y una residencia sin cena, en 1.330.

Cada día tiene su propio menú y todo el ciclo comparte una energía y un reparto de macros: en un colectivo no hay macros distintos por grupo de días. El menú nace vacío y en edición; lo rellenas como cualquier plan —con la biblioteca de menús, una plantilla, la IA o a mano— semana a semana (ver Pauta de varias semanas en Planes). La biblioteca elige y mide cada menú por las tomas que sirves: en un comedor que solo da la comida, cuenta la comida de cada menú —sus alérgenos, su cocina, sus preparaciones especiales y sus macros— y su ración es la de una comida de ese tamaño, no la de un día entero apretado en un plato; la comida termina con fruta fresca de temporada, el postre que pide el Real Decreto 315/2025 (ver Fruta de postre en Planes). Después, con el menú en edición o activo, Días con servicio —en el desplegable de semanas de la cabecera del editor de la pauta— cambia los días, y Configurar tomas, las tomas.

Bajo la pauta, Media diaria da las kcal y los macros medios de la semana que ves y, debajo, la media de todo el ciclo: la de todos los días con menú de todas las semanas.

Para activar el menú, cada día con servicio de cada semana ha de tener su menú: las familias leen el mes entero, y un día vacío saldría como «Menú pendiente». Un colectivo no pide objetivos.

Calendario

En la pestaña Resumen, la tarjeta Calendario guarda los días sin servicio del centro: vacaciones, festivos, un puente. Escribe el motivo si quieres («Vacaciones de Navidad»), el primer día y el último (vacío, un solo día) y pulsa Añadir. Esos días no tienen menú.

Para no rehacerlo cada curso, Copiar cierres trae en bloque los del año pasado, en las mismas fechas de este año, o los próximos de otro colectivo de tu cuenta (un catering con varios comedores); los que ya tienes no se repiten. Revisa las fiestas que cambian de fecha, como Semana Santa. La lista enseña los cierres por venir; los pasados se pliegan en N cierres pasados y se guardan, porque con el ciclo en pausa cuentan.

El ciclo sigue el calendario: tras dos semanas de vacaciones se sirve la semana del ciclo que toca por fecha. Para que retome donde lo dejó, enciende Pausar el ciclo en las semanas cerradas: una semana con todos sus días de servicio cerrados no cuenta, y al volver se sirve la semana que tocaba. Una semana con algún día abierto cuenta siempre.

Si un cambio del calendario —añadir, copiar o quitar un cierre, o encender o apagar la pausa— movería la semana del ciclo que un menú activo sirve hoy, te avisa antes: las hojas del mes que ya repartiste quedarían desfasadas. Un cierre por venir no mueve la semana de hoy.

La semana 1 del ciclo es la de la fecha de inicio del menú; para empezar en otra, cambia Semana 1 del ciclo en Datos del plan. Si la pones más tarde que el inicio del menú (en enero, para un menú que empezó en septiembre), las semanas de antes giran hacia atrás: la anterior a la semana 1 es la última del ciclo.

Días especiales

Un menú en ciclo se repite: si cambias el martes de la semana 2 en la pauta, cambian todos los martes que sirven esa semana. Para una sola fecha —el menú de Navidad, el pícnic de una excursión, un plato que el proveedor no ha traído— están los días especiales, en la página del menú, bajo las Frecuencias del menú.

Elige el día, de qué parte y, si quieres, un nombre («Menú de Navidad»), y pulsa Añadir:

  • Lo que toca ese día copia lo que esa fecha sirve por el ciclo, para cambiarle un plato.
  • Otro día del ciclo copia el de la semana y el día que elijas: sirve para adelantar o mover un menú.
  • En blanco empieza vacío.

Se abre la ventana del día: en cada toma, quita lo que no se sirve con la ×, ordena los platos con las flechas (el primero es el primer plato; el siguiente, el segundo) y añade platos o alimentos del catálogo desde el buscador. Si lo que sirves no está en el catálogo, la última opción de la lista lo añade como texto libre; sin datos de alérgenos, así que en la hoja del mes lleva un «?». Todo se guarda solo.

Ese día se sirve lo que diga el día especial, no lo del ciclo, y sale así —con su nombre— en la hoja del mes, en el menú publicado, en la semana con fechas que imprime la cocina (también en los gramajes) y, con su fecha, en la matriz de alérgenos. El portal del colectivo avisa de los días especiales de los próximos 14 días encima de la semana del ciclo.

Las variantes lo toman solas: cada cambio en un día especial del menú base rehace el de sus variantes en edición o activas, con lo que cada una puede servir; lo que una variante no admite se cambia por el plato o alimento más parecido del mismo papel y, si no hay ninguno, el día lo avisa («Sin sustituto en esta variante») para que lo pongas tú. Si cambias a mano el día de una variante, queda cambiado a mano y deja de seguir al menú base hasta que pulses Volver a generar. Una variante también puede tener un día especial solo suyo.

Un día especial no cuenta en las frecuencias del menú ni en el informe del Real Decreto 315/2025, que miran el ciclo. Sus platos sí tienen ficha técnica, con su fecha, mientras el día esté por delante. Si después cierras esa fecha en el calendario, manda el cierre. Copiar a otro colectivo se lleva los días especiales que quedan por delante, con los de las variantes; al renovar el menú no se copian: son de sus fechas.

La cocina del menú

Encima de la pauta de cada menú, la tarjeta Cocina del menú fija hasta dónde llega la elaboración de sus platos y qué deja fuera:

  • Elaboración de los platos: Sencilla (cocina de comedor: guisos, cremas, horno, plancha, rebozados, albóndigas, tortillas, croquetas, lasañas, paellas), Media (también revueltos, salsas elaboradas, tartas caseras, frituras variadas, platos combinados y casquería) o Elaborada (sin límite).
  • Sin picante, Sin pescado con espinas, Sin crudos (pescado o carne crudos, marinados o ahumados y huevo crudo: sushi, tartar, carpaccio, ceviche, boquerones en vinagre, salmón ahumado, mayonesa casera, tiramisú), Sin cocina extranjera y Sin ingredientes poco habituales (quinoa, algas, chía, kéfir, tahini, mijo, kale…).

La biblioteca de menús, las plantillas, la IA, «Calibrar» y las variantes solo eligen platos que la cumplen; a mano puedes poner cualquiera, y la tarjeta te dice qué platos de la pauta no la cumplen. Las alternativas de un plato («ó …») pueden ser de un nivel más, para que la cocina tenga más opciones: en un menú Sencilla, también de Media. Los interruptores cuentan igual para ellas. Un comedor escolar empieza con «Sencilla» y los cinco interruptores encendidos; una residencia, con «Media» y los cinco. Fuera de España cuenta el país del colectivo: si su cocina es una de las «extranjeras» del catálogo (México, Latinoamérica…), el menú empieza sin Sin cocina extranjera, y en Perú, Bolivia y Ecuador, sin Sin ingredientes poco habituales. Cada cambio se guarda solo, con el menú en edición o activo.

La IA sabe para quién cocina: el tipo de colectivo y las edades de sus grupos de comensales. Si come algún menor —un comedor escolar, o un grupo de menos de 18 años—, ni la biblioteca de menús, ni las plantillas, ni la IA, ni «Calibrar» ponen café, té, colas, bebidas energéticas ni alcohol, ni los platos que los llevan (también como alternativa). Según la edad de los comensales más pequeños —la más baja de tus grupos; un comedor escolar sin edades cuenta desde los 3 años— dejan fuera también lo que la AESAN desaconseja a un niño: con menores de 15 años, el pescado alto en mercurio (pez espada, atún rojo: nada antes de los 10 y, de 10 a 14, no más de 120 g al mes, menos que una ración a la semana); de 6, los frutos secos enteros —los que van molidos en una salsa, una crema, un pesto, una picada o un mazapán se quedan— y la bebida de arroz; de 1 año, la miel, la espinaca y la acelga.

En el informe de micronutrientes, un comedor con grupos de comensales con edades se compara con las referencias de la EFSA de las edades del grupo que come el menú tal cual (el de ración 100 %: Primaria, de 6 a 11 años, en los grupos de partida), y no con las de un adulto.

Grupos de comensales y gramajes

Un solo menú puede servir a comensales que comen raciones distintas. En la ficha del colectivo, la tarjeta Grupos de comensales tiene un grupo por fila: su nombre, las edades que cubre, su ración (el porcentaje de las cantidades del menú que come cada comensal) y, si quieres, cuántos comensales tiene. Cada cambio se guarda solo; Añadir crea un grupo y la papelera lo quita.

Un comedor escolar empieza con Infantil (3–5 años, 70 %), Primaria (6–11, 100 %) y Secundaria (12–17, 125 %); una residencia, sin grupos: todos comen el menú tal cual.

Raciones por edad. Un grupo con edades entre 3 y 18 años no come un porcentaje de todo: de cada alimento come la ración de su edad, según la tabla de raciones del documento de consenso de la AESAN sobre la alimentación en los centros educativos. Unas lentejas de primero son 30 g en crudo de 3 a 6 años, 60 g de 7 a 15 y 90 g de 16 a 18; un filete de pescado, 70–80 g, 100–120 g y 150–160 g; el arroz de una sopa, lo mismo a cualquier edad. El menú tal cual es la ración del grupo que pones al 100 % —Primaria, de partida—, con sus edades: uno de adultos también vale, y come como el de 16 a 18. Cada edad come su ración frente a esa; si ningún grupo con edades está al 100 %, cada uno come su porcentaje, y la tarjeta te lo avisa. Lo que la tabla no recoge —salsas, bebidas…— y los grupos sin edades o de adultos siguen su porcentaje. En los gramajes, un grupo que come por edad lo dice («por edad»): su porcentaje queda para lo demás.

Al imprimir un menú, la cocina ve esta semana: la semana del ciclo que toca, con la fecha de cada día y los días cerrados del calendario marcados. Desde el selector de arriba puedes imprimir la semana siguiente o las semanas del ciclo sin fechas. Si hay más de un grupo o la ración de alguno no es el 100 %, sale en una página aparte la tabla Gramajes por grupo: una tabla por semana con cada plato de cada día y lo que come un comensal de cada grupo, la energía media por día de servicio de cada grupo y, si todos los grupos tienen comensales, el total a cocinar de cada plato.

Una variante es un menú especial que se sirve a la vez que el menú base: sin gluten, vegetariano, diabético, de textura triturada… Bajo el título del menú base verás Variantes con las que tiene, y Nueva variante para crear otra. Elige qué deja fuera:

  • Sin alérgenos: cualquiera de los 14 alérgenos de declaración obligatoria, uno o varios.
  • Dieta: vegetariana o vegana. En un comedor escolar de España, el segundo de cada comida es además de proteína vegetal, como pide el RD 315: un huevo o un queso son vegetarianos, pero no ese segundo.
  • Además: sin cerdo, diabética (sin azúcar, miel, mermelada, chocolate, bollería ni dulces, sin bebidas azucaradas —refrescos, zumos, horchata—, sin postres de cocina y sin platos con una cucharadita de azúcar o más por ración; la fruta, los lácteos naturales y los edulcorantes sin azúcar siguen), baja en sal (sin platos altos en sodio ni embutidos) o baja en histamina (sin los alimentos de histamina alta ni los platos que llevan alguno: pescado en conserva o ahumado, marisco, quesos y embutidos curados, fermentados, vinagre, espinaca, berenjena, aguacate, tomate concentrado; el nivel de cada alimento sale en el catálogo).
  • Textura: blanda o triturada. Es una etiqueta: los platos los adaptas tú en el editor.

Crear variante copia el menú base —las mismas semanas, días, comidas y objetivos— y cambia cada plato o alimento que la variante no admite: primero por su alternativa, si la tiene y la variante la admite; si no, por otro del mismo papel (un primero por un primero, un postre por un postre) con macros parecidos a la misma energía. Se abre la variante con un resumen de lo que ha hecho: los cambios, lo que no tiene sustituto (añádelo a mano: la variante te lo sigue listando, con su día y su toma, hasta que cambias esa comida) y el texto libre, que se copia tal cual porque no se puede comprobar.

La variante es un menú más: se edita, se activa y se imprime como cualquier otro, y su nombre lo dice todo («Menú del comedor · Sin gluten · Vegetariana»). Sus fechas y su Semana 1 del ciclo son siempre las del menú base, para que el mismo día sirva la misma semana: cámbialas en el menú base y la variante las sigue. Un menú activo se corrige sin retirarlo: el centro y las familias ven cada cambio al guardarse. Si cambias el menú base, sus variantes que no tienen el cambio salen como desactualizada: Actualizar variantes, junto a ellas, las pone al día todas de una vez, o Regenerar desde el menú base en una variante (en edición o activa), solo esa. Va comida a comida. Las comidas que no has cambiado en la variante se rehacen con el menú nuevo; las que cambiaste —a mano, con «Calibrar» o con la IA— se quedan enteras, sin mezclarse con platos del menú base. Si el menú base también cambió en una de ellas, el resumen te lo dice y te deja rehacerla desde el menú base. Sigue sus semanas y sus días con servicio.

Bajo el nombre de la variante, una comprobación te dice si toda la pauta la cumple. Si pones a mano (o traes de «Comidas guardadas») algo que no admite, lo lista con el porqué —«lleva gluten», «lleva cerdo», «es un dulce»— y sus días, también si va como alternativa, junto al texto libre, que nadie puede comprobar. No te bloquea: decides tú, pero la hoja del mes y el menú publicado enseñan la pauta tal cual, con el nombre de la variante.

Para el periodo siguiente, Renovar plan en el menú base: crea el menú nuevo en edición, con la rotación de semanas donde va, y renueva sus variantes con él —con sus reglas y lo que editaste a mano—. Una variante no se renueva sola. Del mismo modo, Eliminar plan en el menú base elimina también sus variantes (el aviso te las nombra): sin su menú base no se pueden servir.

Si llevas varios comedores, ⋯ → Copiar a otro colectivo en el menú base lo copia, con sus variantes, en el colectivo que elijas: en edición, con las mismas fechas, la misma Semana 1 del ciclo y sus días especiales por venir. Allí usa sus propios grupos de comensales, su calendario y su menú publicado; revísalo y actívalo cuando esté listo.

En una variante no están Aplicar plantilla a la pauta, Rellenar con la biblioteca de menús, Cambiar este día ni Elegir de la biblioteca: la biblioteca no sabe todo lo que la variante deja fuera. Rellenar con IA y Calibrar sí, porque solo eligen entre lo que la variante admite. Las variantes no cuentan para el máximo de planes activos: el menú y sus variantes se sirven a la vez.

Frecuencias del menú

Bajo la pauta de cada menú (y de cada variante), la tarjeta Frecuencias del menú cuenta cuántas veces sale cada grupo de alimentos, semana a semana, frente a lo recomendado:

  • Comedor escolar en España: el Real Decreto 315/2025 (art. 9) en las comidas. De primero, hortalizas (1–2 a la semana), legumbres (1–2), arroz (1) y pasta (1); de segundo, pescado (1–3), huevos (1–2), carnes (hasta 3, con hasta 1 de carne roja —las aves, el conejo y los caracoles no lo son— y hasta 2 de carne procesada al mes) y proteína vegetal (1–5); ensaladas (3–4) y otras guarniciones (1–2); fruta fresca (4–5) y otros postres (hasta 1). Además: pan integral dos veces por semana, arroz o pasta integral cuatro veces al mes, fritos una vez por semana como mucho, precocinados una vez al mes como mucho y solo agua para beber. Un menú vegetariano o vegano lleva todos sus segundos de proteína vegetal. Una hamburguesa o unas albóndigas cuentan como el animal que nombran —de pollo o de pavo, carne blanca— y como carne roja si no nombran ninguno. Una sopa cuenta por lo que lleva —la de fideos, como pasta; la de verduras, como hortalizas— y nunca como ración de carne o pescado: la carne o el pescado son su caldo. Un segundo «con ensalada» o «con patatas» cuenta su guarnición, salvo que la comida sirva otra igual aparte.
  • Residencia, colectivo general y comedor escolar fuera de España (el decreto es español): las frecuencias semanales de la SENC en todas las tomas (pescado, legumbres, carne roja —sin aves, conejo, perdiz, codorniz ni caracoles—, embutidos y dulces). La bollería, la mermelada y el cacao del desayuno no cuentan como dulces: son el desayuno, y decides tú.
  • En todos los colectivos: cada preparación especial como mucho una vez a la semana —pizza, hamburguesas, rebozados y empanados, croquetas, empanadas y cocas saladas, salchichas y embutido cocinado, lasaña y gratinados, patatas fritas, repostería y postres elaborados—, en todas las tomas. La biblioteca de menús, «Cambiar este día» y la IA no ponen una segunda, y la tarjeta la marca si la pones a mano. La fruta, los lácteos sencillos y la repostería del desayuno (las galletas o la magdalena de cada mañana) se repiten sin límite.

Cada cifra sale en verde si está en rango, en amarillo si falta y en rojo si sobra. Para arreglarlas en un clic, Calibrar (en la cabecera de la pauta) tiene los aspectos Frecuencias por grupo y Preparaciones especiales, que cambian platos por otros del mismo papel (ver Calibrar el plan en el manual de planes). Cada comida se lee como está escrita —el primer plato, el segundo y, detrás, las guarniciones—, y una guarnición en el nombre del segundo («… con patatas») cuenta. Fritos, precocinados e integrales salen del nombre del plato. El mes son cuatro semanas del ciclo tal como se repite. La misma tabla sale al imprimir el menú.

La hoja del mes

En la página de un menú, ⋯ → Hoja del mes abre el menú día a día durante un mes, listo para imprimir o guardar como PDF (A4 apaisado) y repartir o colgar en el tablón: lo que el Real Decreto 315/2025 (art. 11) pide que un comedor escolar dé a las familias cada mes. Cada fecha lleva sus platos con los números de sus alérgenos —y cada alternativa de la pauta («ó …») con los suyos, porque la cocina puede servirla— y la leyenda de los 14 al pie; los días del calendario cerrados salen con su motivo. En un comedor escolar, cada día trae también la cena: una propuesta que complementa la comida (si al mediodía hubo pescado, huevo o carne por la noche; si el primero fue verdura, arroz, pasta, patata o legumbre…), sin lo que el menú deja fuera. ‹ Mes anterior y Mes siguiente › cambian de mes, hasta dos años antes o después del de hoy. Se abre en el mes que se entrega: el de hoy o, en su última semana, el siguiente. «Hoy» es la fecha del país del colectivo: un comedor de México no ve el mes que viene antes de tiempo.

Para todo el centro a la vez, la tarjeta Menú publicado de la ficha del colectivo ofrece, en papel, la Hoja del mes y la Matriz de alérgenos con todos sus menús activos —el base y sus variantes—, cada uno en su página y con el nombre que leen las familias: lo mismo que el enlace publicado. Si el centro tiene más de un menú activo, también están en ⋯ de cualquiera de ellos.

Los alérgenos son los que declara cada plato o alimento del catálogo: revísalos con las fichas técnicas de los productos de tu cocina antes de publicar el menú. Lo que escribas como texto libre sale con ?: el catálogo no puede saber sus alérgenos, así que la hoja pide a las familias que pregunten en el centro. Si puedes, usa un plato del catálogo.

La matriz de alérgenos

⋯ → Matriz de alérgenos lista cada plato y alimento del menú una vez —también los que salen como alternativa—, frente a los 14 alérgenos de declaración obligatoria, con la semana y el día en que sale: la copia para la cocina y para la inspección.

Las fichas técnicas

⋯ → Fichas técnicas prepara una ficha por cada plato del menú —también los que salen como alternativa y los de los días especiales que quedan por delante—, una página A4 por plato: si es primero o segundo, si se sirve frío o caliente, su elaboración y sus rasgos (frito, precocinado, crudo, picante, con espinas…); la ración que sirve el menú y los días en que sale; los ingredientes de una ración, lo que come cada grupo de comensales y el total a cocinar cuando cada grupo tiene su número de comensales; los alérgenos con el ingrediente que trae cada uno; la nutrición de una ración, y los pasos de la elaboración. La receta es la del catálogo, escalada a la ración del menú: si cambias la pauta, los grupos o los comensales, la ficha lo sigue sola. Los pesos son netos, tal como entran en la receta. Con grupos de comensales de 3 a 18 años, cada grupo lleva la ración de su edad de ese alimento.

En una variante de textura blanda o triturada (una residencia), cada ficha añade cómo llevar ese plato a la textura: las pautas del nivel (IDDSI 6, blando y en trozos pequeños; IDDSI 4, triturado) y lo que necesita ese plato —quitar piel y espinas, cambiar el rebozado por horno o guiso, la ensalada cruda por verdura cocida, el pan por papilla o pan de molde sin corteza, la fruta sin piel…—. Es una orientación para la cocina: manda el protocolo de disfagia del centro.

El informe del Real Decreto 315/2025

En un comedor escolar de España, ⋯ → Informe RD 315/2025 prepara el informe de cumplimiento para entregar al centro. Arriba, el veredicto: cuántos criterios del artículo 9 cumple el menú y cuáles fallan, en las semanas que ya tienen comidas —lo dice si falta alguna— y, para los criterios de cada mes, cuando todas las tienen, con el peor mes que puede formar el ciclo. Después, la tabla de frecuencias con el apartado del decreto de cada una; los menús especiales del artículo 10 (las variantes activas del menú; las que están en edición, aparte); la información a las familias del artículo 11 (hoja del mes, alérgenos, cenas sugeridas y si este menú sale en el enlace publicado); una lista con casillas de lo que la pauta no puede demostrar y confirma el centro —fruta y hortalizas de temporada, producto ecológico, el aceite, la sal yodada, pescado azul y blanco alterno, frutos secos enteros en menores de 6 años, jarras de agua—, y tu nombre, profesión y número de colegiado como profesional que supervisa el menú (artículo 9.1), con espacio para firmar. Es un informe orientativo calculado con la pauta tal como está. Fuera de España, o en residencias y otros colectivos, no aparece: el decreto es español.

El menú publicado

Un colectivo no guarda datos de ninguna persona, así que sus menús se pueden publicar. En la pestaña Resumen, Publicar el menú (tarjeta Menú publicado) crea un enlace que las familias o los residentes abren sin contraseña: cada mes, sus menús activos —el base y sus variantes— con los platos, los alérgenos, los días cerrados y, en un comedor escolar, la cena sugerida. Copiar enlace lo copia para la web del centro o el tablón; en la flecha de al lado, Cambiar el enlace retira el anterior y Dejar de publicar lo quita. Debajo, la tarjeta dice qué menús ven las familias y cuáles no salen porque no están activos. El nombre de cada menú base es público, así que no pongas en él datos de nadie; una variante sale con el nombre de su menú base y su tipo («Sin gluten», «Textura triturada»), nunca con su título. Los buscadores no lo indexan.

El portal del colectivo

El colectivo tiene su portal, como cualquier cliente: sus menús activos (con la semana que toca), sus citas y los mensajes. No tiene documentos, mediciones ni consentimientos. Se activa, se envía por email, se renueva o se apaga en la tarjeta Portal del colectivo de Resumen. Es el enlace del centro, no el de las familias: ellas tienen el enlace público del menú.

Límites

QuéLímite
Ciclo de un menúDe 1 a 4 semanas
Ración de un grupoDel 25 al 200 % del menú; de 3 a 18 años, la de su edad en lo que recoge la tabla de la AESAN
Un cierre del calendarioHasta 120 días seguidos
Días especialesHasta 120 por menú; hasta 12 platos por toma; sin alternativas («ó …»)
TexturaUna etiqueta; adaptas los platos tú, con la guía de las fichas técnicas (IDDSI 6 o 4)
Fichas técnicasSe generan del catálogo y del menú; no se editan, y aún sin peso bruto ni coste
Un residente con necesidades propiasUna variante, o darlo de alta como cliente individual