Ciclos de 1 a 4 semanas
Cada semana del ciclo tiene su menú y, tras la última, vuelve la primera. Copia una semana en otra para ganar tiempo.
Planifica el menú de la residencia en ciclos de hasta 4 semanas y genera a partir de él sus variantes: diabética, baja en sal, sin alérgenos, vegetariana… y los menús de textura blanda o triturada.
La residencia es un cliente más de tu cuenta, de tipo colectivo. Su menú nace preparado con las cuatro comidas de cada día y un ciclo de cuatro semanas que puedes acortar. Al crearlo eliges los días y las tomas: con media mañana o recena, si las sirve.
Cada semana del ciclo tiene su menú y, tras la última, vuelve la primera. Copia una semana en otra para ganar tiempo.
Empieza con 1.800 kcal al día y un reparto de macros algo más rico en proteína, a tu medida. Ves las kcal y los macros de cada día.
Con la biblioteca de menús (sin IA), con una plantilla, con IA o a mano, y afínalo con Calibrar, con la cocina del menú que elijas.
Todos los días por defecto; apaga los que no tengan servicio y dejan de aparecer en el menú y en el PDF.
Cada menú lleva su tabla de frecuencias frente a las recomendaciones de la SENC, en todas las tomas de los días con servicio.
Cada dieta es una variante del menú base: se genera en un momento cambiando lo que esa dieta no admite, y después la editas como cualquier menú.
Sin azúcar, miel, chocolate, bollería, dulces, bebidas azucaradas ni platos con azúcar añadido: la fruta y los lácteos naturales ocupan su lugar.
Sin los platos altos en sodio ni los embutidos. Combinable: «Diabética · Baja en sal».
Para una intolerancia a la histamina: sin quesos ni embutidos curados, pescado en conserva, marisco, fermentados ni los platos que los llevan.
Marca cuáles de los 14 alérgenos de declaración obligatoria deja fuera y, si hace falta, una dieta vegetariana o vegana o sin cerdo.
¿Cambias el menú base? Cada variante se pone al día comida a comida: conserva las que retocaste y te avisa si el menú base también cambió en ellas.
La textura acompaña a la variante: «Diabética · Textura triturada».
La residencia no guarda datos de ninguna persona: solo el centro, su tipo y cuántos comen.
No. Un colectivo no guarda datos de ninguna persona —solo el centro, su tipo y cuántos comen—, así que no firma consentimientos. Un residente con necesidades propias se atiende con una variante o como cliente individual.
El azúcar, la miel, la mermelada, el chocolate, la bollería y los dulces; lo endulzado, como la leche condensada o el yogur con frutas; las bebidas azucaradas (refrescos, zumos, horchata); los postres de cocina y los platos con una cucharadita de azúcar o más por ración. La fruta, los lácteos naturales y los edulcorantes sin azúcar siguen, y los postres pasan a una fruta o a un lácteo natural.
No, la adaptas tú, con ayuda. La textura es una etiqueta de la variante: el menú parte del base y adaptas cada plato en el editor. Sus fichas técnicas dicen cómo llevar cada plato a la textura (IDDSI 6 o 4) y lo que necesita en particular; manda el protocolo de disfagia de la residencia.
Es un día especial: en la página del menú eliges la fecha y pones lo que se sirve ese día, sin tocar el ciclo. Sale así en la hoja del mes, en el menú publicado y en la semana de la cocina, y cada variante —diabética, sin sal, triturada— lo toma adaptado a lo que puede servir.
Las que no tienen el cambio salen como desactualizada, y Actualizar variantes, en el menú base, las pone al día de una vez (o Regenerar desde el menú base, en una sola): las comidas que no has cambiado en ellas se rehacen con el menú nuevo, y las que cambiaste se quedan enteras; si el menú base también cambió en alguna, te lo dice y te deja rehacerla desde el menú base. Todo con los menús activos: el centro y las familias ven cada cambio al guardarse.
7 días gratis. Sin tarjeta de crédito. Sin permanencia.