Ciclos de 1 a 4 semanas
Cada semana del ciclo tiene su menú y, tras la última, vuelve la primera. Copia una semana en otra para empezar la siguiente con ventaja.
Planifica el menú del comedor en ciclos de hasta 4 semanas, de lunes a viernes, con los gramajes de cada etapa y los menús especiales —sin alérgenos, vegetariano, vegano, sin cerdo— generados a partir del menú base.
El comedor es un cliente más de tu cuenta, de tipo colectivo. Su menú nace preparado: la comida de lunes a viernes, un menú distinto cada día y un ciclo de cuatro semanas que puedes acortar. Al crearlo eliges los días y las tomas, si el centro sirve también desayuno o merienda.
Cada semana del ciclo tiene su menú y, tras la última, vuelve la primera. Copia una semana en otra para empezar la siguiente con ventaja.
De lunes a viernes, o los días que abra el comedor, y con su calendario: los días sin servicio —vacaciones, festivos— no tienen menú y, si quieres, el ciclo se pausa en las semanas cerradas. Los cierres del curso pasado, o los de otro comedor tuyo, se copian de una vez.
El menú de Navidad, el pícnic de la excursión o un plato que cambia solo un día: esa fecha sirve lo suyo sin tocar el ciclo, y sale así en la hoja del mes, en el menú publicado y en la semana de la cocina. Las variantes lo toman adaptado.
Con la biblioteca de menús (sin IA), con una plantilla, con IA o a mano, y afínalo con Calibrar: todo con la cocina del menú, sencilla por defecto.
Empieza con 650 kcal por comida y su reparto de macros, a tu medida. Ves las kcal y los macros de cada día del menú.
Un solo menú para todo el colegio y la ración de cada grupo de comensales. Al imprimir el menú, la tabla de gramajes lo resuelve plato a plato.
Cada menú lleva su tabla de frecuencias: cuántas veces sale cada grupo de alimentos, semana a semana y al mes, frente a lo que pide el Real Decreto 315/2025 para los comedores escolares.
Lo que el decreto pide que el comedor dé cada mes, listo para imprimir, colgar en el tablón o publicar en un enlace: la hoja del mes y, para la cocina, la matriz de alérgenos.
Cada menú especial es una variante del menú base: se genera en un momento y después la editas como cualquier menú.
Marca cuáles de los 14 alérgenos de declaración obligatoria deja fuera: sin gluten, sin leche, sin huevo… o varios a la vez.
Las variantes por motivos éticos o religiosos, combinables con los alérgenos: «Sin gluten · Vegetariana».
Cada plato que la variante no admite pasa a su alternativa o a otro del mismo papel —un primero por un primero, un postre por un postre— con macros parecidos. Lo que no tiene sustituto, te lo dice.
¿Cambias el menú base? La variante se pone al día comida a comida: conserva las que retocaste y te avisa si el menú base también cambió en ellas.
El comedor no guarda datos de ninguna persona: solo el centro, su tipo y cuántos comen.
Sí. Cada menú tiene su tabla de frecuencias: primeros, segundos, guarniciones, postres, pan y cereales integrales, fritos, precocinados y bebida, semana a semana y al mes, con lo que pide el decreto al lado. Los fritos, precocinados e integrales salen del nombre del plato. Y el Informe RD 315/2025 lo resume en una página para entregar al centro, con los menús especiales, la información a las familias y lo que el centro debe confirmar.
Sí. La hoja del mes lleva cada día con sus platos y sus alérgenos, los días sin servicio y una cena sugerida que complementa la comida, como pide el artículo 11 del Real Decreto 315/2025. Se imprime o se guarda como PDF.
Sí, con un día especial. En la página del menú, Días especiales: eliges la fecha, partes de lo que toca ese día, de otro día del ciclo o de cero, y pones lo que se sirve —el menú de Navidad, el pícnic de una excursión, un plato que cambia—. Ese día sale así en la hoja del mes, en el menú publicado y en la semana de la cocina, y las variantes lo toman adaptadas a lo que cada una puede servir.
Sí. «Publicar el menú» crea un enlace que las familias abren sin contraseña: los menús activos de cada mes, con sus alérgenos, los días sin servicio y la cena sugerida. Cámbialo o deja de publicarlo cuando quieras.
Sí. Cada menú tiene su cocina: elaboración «Sencilla», «Media» o «Elaborada», y sin picante, sin pescado con espinas, sin crudos, sin cocina extranjera o sin ingredientes poco habituales. Un comedor escolar empieza con la cocina de comedor y todo eso fuera; lo que rellena el menú lo respeta.
No. Un colectivo no guarda datos de ninguna persona —solo el centro, su tipo y cuántos comen—, así que no firma consentimientos, y su ficha no tiene anamnesis, mediciones ni documentos.
Cada etapa come la ración de su edad de cada alimento según la tabla de raciones de la AESAN: Infantil (3–5 años), Primaria (6–11) y Secundaria (12–17). El menú tal cual es la ración de Primaria. Cambia las edades, añade grupos o quítalos desde la ficha del comedor; lo que la tabla no recoge sigue el porcentaje de cada grupo.
Sí. Una variante combina los alérgenos que deja fuera con una dieta (vegetariana o vegana) y «Sin cerdo». Su nombre lo dice todo: «Sin gluten · Vegetariana».
Las que no tienen el cambio salen como desactualizada, y Actualizar variantes, en el menú base, las pone al día de una vez (o Regenerar desde el menú base, en una sola): las comidas que no has cambiado en ellas se rehacen con el menú nuevo, y las que cambiaste se quedan enteras; si el menú base también cambió en alguna, te lo dice y te deja rehacerla desde el menú base. Todo con los menús activos: el centro y las familias ven cada cambio al guardarse.
La variante no lo incluye y el resumen de la generación te dice cuáles son, para que los añadas a mano.
7 días gratis. Sin tarjeta de crédito. Sin permanencia.