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Test de salud intestinal (disbiosis)

Cribado orientativo de disbiosis a partir de síntomas, alimentación y estilo de vida. Identifica además qué patrón puede ser dominante: SIBO-H₂, SIBO-M (metano), SIBO-S (sulfuro), baja diversidad, inflamatoria o sobrecrecimiento de cándida.

Cribado orientativo. No es un diagnóstico. El patrón sugerido es una hipótesis para guiar la conversación con un profesional. La confirmación requiere pruebas específicas (test de aliento para SIBO, microbiota fecal, ácidos orgánicos).
Síntomas digestivos

En las últimas 4 semanas, marca lo que te suceda con frecuencia (≥ 2 días/semana).

Síntomas sistémicos

Marca los que aparecen sin causa clara identificable.

Patrón alimentario

Refleja tu alimentación habitual de las últimas semanas.

Estilo de vida

Factores moduladores del eje intestino-cerebro y la microbiota.

Patrones específicos

Estas preguntas ayudan a orientar el tipo de disbiosis. Marca las que se ajusten a tu caso.

Nivel global
Patrón(es) sugerido(s)

Si varios patrones tienen puntuación parecida pueden coexistir. Es frecuente que SIBO-H₂ y SIBO-M aparezcan juntos, o que la cándida se apoye en una baja diversidad previa.

Cómo se calcula

La disbiosis no es una condición única: hay varios patrones distintos con presentaciones clínicas características. Este cribado combina 27 indicadores —síntomas digestivos y sistémicos, patrón alimentario, estilo de vida y signos específicos de cada patrón— para devolver dos cosas: un nivel global de riesgo y una sugerencia del patrón dominante (si los datos apuntan claramente a uno).

  • Nivel global: suma ponderada de 27 ítems (0 a ≈37); bandas: 0-7 bajo · 8-15 moderado · 16-23 alto · 24+ muy alto
  • SIBO-H₂: predominio de diarrea / Bristol 6-7, hinchazón y gases; empeora con FODMAPs
  • SIBO-M (metano): estreñimiento crónico (Bristol 1-2), distensión que crece durante el día, peor con fibra fermentable
  • SIBO-S (sulfuro): gases muy malolientes (huevo podrido), empeora con alimentos sulfurosos (huevo, ajo, crucíferas)
  • Baja diversidad: dieta pobre, ultraprocesados, alcohol, antibióticos, sedentarismo, mal sueño
  • Inflamatoria: múltiples sensibilidades alimentarias nuevas, síntomas sistémicos amplios
  • Sobrecrecimiento de cándida: ansias intensas por dulce, candidiasis recurrentes, antibióticos repetidos

El patrón sugerido es orientativo: una hipótesis para guiar la conversación con un profesional, no un diagnóstico. La confirmación de SIBO requiere test de aliento (lactulosa o glucosa, midiendo hidrógeno y metano, idealmente también H₂S). La disbiosis colónica se evalúa con análisis de microbiota fecal (16S o metagenómica). La sospecha de cándida se confirma con cultivo, antígenos o ácidos orgánicos en orina (arabinosa, D-arabitol).

Referencias científicas

Esta calculadora es informativa. No sustituye al criterio de un dietista-nutricionista colegiado ni de un médico cuando corresponda.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la escala de Bristol que aparece en los patrones?

Es una escala visual que clasifica la forma de las heces en 7 tipos, del 1 (bolas duras, estreñimiento) al 7 (líquidas, diarrea); los tipos 3-4 se consideran lo ideal. En este test la usamos para orientar el patrón: el estreñimiento crónico (Bristol 1-2) apunta a SIBO metano, y la diarrea (Bristol 6-7), a SIBO hidrógeno. Puedes consultar su definición en el glosario de nutrición.

¿En qué se diferencian SIBO-H₂, SIBO-M y SIBO-S?

Los tres son sobrecrecimientos bacterianos en el intestino delgado, pero con metabolismos distintos. SIBO-H₂ son bacterias productoras de hidrógeno y se manifiesta sobre todo con diarrea, hinchazón y gases. SIBO-M (también llamado IMO, Intestinal Methanogen Overgrowth) son arqueas metanogénicas (sobre todo Methanobrevibacter smithii) y produce estreñimiento crónico y distensión severa. SIBO-S, por bacterias sulfato-reductoras, da gases muy malolientes y suele empeorar con alimentos ricos en azufre.

¿Cómo se confirma cada patrón en consulta?

SIBO se confirma con test de aliento (lactulosa o glucosa) midiendo hidrógeno y metano; los laboratorios más completos miden también H₂S. La disbiosis colónica de baja diversidad o inflamatoria se evalúa con análisis de microbiota fecal (16S rRNA o metagenómica shotgun), idealmente acompañado de calprotectina y zonulina. La sospecha de cándida se confirma con cultivo, PCR, antígenos o ácidos orgánicos en orina (D-arabitol).

¿Por qué a veces salen varios patrones a la vez?

Es muy frecuente. Por ejemplo, SIBO-H₂ y SIBO-M pueden coexistir, o la cándida aparece sobre un terreno de baja diversidad por antibióticos. El test refleja esta realidad: si varios patrones tienen puntuación parecida, te lo muestra para que el profesional priorice qué prueba pedir.

¿Qué tratamiento dietético varía según patrón?

En SIBO-H₂ y SIBO-M se suele recurrir a dieta baja FODMAPs por tiempo limitado, con reintroducción guiada. En SIBO-S se restringen temporalmente los alimentos ricos en azufre. En disbiosis de baja diversidad la estrategia es justo la contraria: aumentar la variedad vegetal y la fibra. En la inflamatoria, identificar gatillos individuales. En cándida, reducir azúcares libres y carbohidratos refinados. En todos los casos, pautado por un dietista-nutricionista con formación específica.

¿Por qué no recomendar probióticos genéricos al primer síntoma?

Porque pueden empeorar SIBO (sobre todo SIBO-M), y la mayoría de productos comerciales no contienen las cepas con evidencia para la condición concreta. Un probiótico útil para diarrea por antibióticos (Saccharomyces boulardii, Lactobacillus rhamnosus GG) no es útil para estreñimiento por SIBO metano: ahí incluso conviene evitar lactobacilos. La elección de la cepa debería seguir a un diagnóstico, no precederlo.